Bajo los tilos, de Fernando López Guisado

Bajo los tilos

Lo supe.

 

Aunque sucediera el hielo

y enmudecieran las estaciones.

En esa avenida de mi alma

el cielo siempre será un aplauso de hojas

con nuestras manos juntas, como besándose,

temiendo quizá perder un sueño

si aflojan ese abrazo inadvertido.

 

Eso es el poema:

preservado momento;

siempre rebrotando

incombustible,

aguardándote.

Reconstruyéndose en cada futuro.

Deconstruyéndose en cada sonido.

 

Como ambos entonces, en aquel junio

sincero, fresco, paseando en silencio,

cogidos de la mano,

bajo los tilos.

La letra perdida, de Fernando López Guisado. Ediciones Vitruvio

 

lo supe

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