PREMIOS MICRORRELATO 8/10/2018

PREMIOS DEL CERTAMEN DE MICRORRELATOS – OCTUBRE 2018

El programa cultural y literario PALABRAS EN VUELO, organizado por la Asociación Escritores en Rivas en colaboración con la Concejalía de Cultura y Fiestas de Rivas Vaciamadrid, convocó el Certamen de minimicrorrelato ESCRÍBEME UNA FOTO para la sesión del lunes 8 de octubre de 2018, en el Centro Cultural Federico García Lorca de Rivas Vaciamadrid. El texto, con una extensión máxima de 150 palabras, tendría que inspirarse en la imagen propuesta en las Bases.

 

 

Los dos relatos premiados son los siguientes:

PRIMER PREMIO

RETRATO DE SU MAJESTAD DEL REINO FLOTANTE, de Iván  Mayayo Martínez

Sujeto el humeante cigarro entre los labios y saco la instantánea antes de que su bastón rasgue, como una navaja, el invisible velo del espacio, tiempo y realidad. A continuación se eleva dando volteretas como un acróbata circense. Sin parar de reír.

—Pero, ¿se puede saber qué haces, Federico?

—¡Asalto los cielos! —Su risa infantil contagia—. ¡Soy Belerofonte, majestad del reino Flotante!

—No digas tonterías y baja.

—¡Tus fotografías pesan demasiado, Luis! —grita desde lo alto, con su chaqueta forrada de raso morado revoloteando al viento—. ¡Ven conmigo!

Suspiro resignado. Abandono la cámara y exhalo una amplia bocanada de tabaco. Mi cuerpo flota, vuelo en pos de Federico.

—¡Qué felicidad! —canturrea—. ¡No volveré! ¡Tendrán que obligarme a bajar!

Reímos entre las nubes mientras, años después, mi yo futuro se rompe de dolor: Federico García Lorca desciende de su real palacio, a escopetazos. Su genio continúa volando.

 

SEGUNDO PREMIO

OTRA VEZ, de Jaime León

Otra vez. Ha vuelto a aparecer otra vez. Me busca, atrincherada; y me encuentra, derrotado. Hoy me sorprendió hojeando un librillo viejo de sonetos. Y de nuevo, la imagen vital de Federico provoca en mi retina un fogonazo. Oigo el disparo, mastico tierra y siento frío.

“¡Dispara ya, Luis!” Esas fueron sus palabras, embebido de gozo, poniéndose la vida por montera. “¡Dispara ya!” Yo me demoraba saboreando el momento: Federico señor de los colores, del espacio, de las pasiones. El mundo detrás, pequeñito. “El campo huele a sudor y madre”, dijo aquella tarde.

Por prudente, no creo que repitiese “dispara ya” años más tarde, madrugada de duelo, plena de sudor y falta de madre.

Enjuago mis ojos en el lavabo y al regreso no acierto a adivinar dónde, de nuevo, se traspapeló la fotografía.