Noche, también de amor, de Emilio González.

 

Con tus cabellos enredados en mi sexo
gritabas que no me conocías, que mi nombre
era el brillo sediento de un trigal.

Mi nombre no cabía en tu sorpresa,
tus labios recorrían traviesos mis parajes
y la sed moría entre gemidos.

Hubo apenas un temblor, una caricia,
un roce minúsculo y atroz rasgando
la cómplice sombra del amor.

Después hablamos del pan y de las cuotas,
de los turbios manejos del gobierno
y volvimos a lo nuestro, a las delicias.

Hicimos del placer asunto propio,
de la noche una fiesta desatada,
bella en su embriaguez, exuberante.

0 A VALIDO EMILIO ERÓTISMO

4 pensamientos en “Noche, también de amor, de Emilio González.

  1. Noche,tambien de amor me parece un titulo precioso para expresar la tozuda realidad de las facturas atravesando inevitable la inevitable tozuda realidad del erotismo . Que su nombre sea como el brillo del trigal en sus parajes resulta una metafora delicadamente deliciosa

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