Navidades rutinarias, por Julia San Miguel

XVII CERTAMEN DE RELATO, POESÍA Y MICRORRELATO DE NAVIDAD «CIUDAD DE MELILLA» .

La Viceconsejería de Festejos de Melilla, junto al Delegado de la Unión Nacional de Escritores Españoles, han otorgado a nuestra escritora ripense, Julia San Miguel, el Accésit en la categoría de Microrrelatos con la obra «Navidades rutinarias».

Navidades rutinarias

Con el cambio de turno, la escuché desearle a su compañera una feliz navidad, con dos besos sonoros al aire y un que te sea leve ya a lo lejos, mientras se la quedaba mirando alejarse por el largo y frío pasillo, tan sonriente como siempre, a pesar de tanto dolor entre aquellas paredes de hospital. Yo estaba impaciente porque se sentara de nuevo en su silla, y volviera a encender el ordenador. Los días se hacían eternos encerrado allí dentro hasta que ella llegaba, leía el parte y me mimaba con cariño al otro lado de la pantalla. Con un hondo suspiro, comenzó a consultar los últimos registros. La luz blanca le iluminaba el rostro, siempre triste, siempre bello. La noche, aparentemente, había estado tranquila. Luis, treinta y cinco años, parada cardiorrespiratoria. Ángela, veintiocho, traumatismo cerebral. Alex, cuarenta y cinco, hemorragia interna. Luego la sentí por un momento indecisa delante de una carpeta que parecía no querer abrir. La noté inquieta, y sentí un pequeño escalofrío en sus dedos cuando por fin se decidió. Se quedó fijamente leyendo, y me preocupó su silencio. Pasaron segundos eternos hasta que, por fin, la oí pronunciar mi nombre, muy despacio, ahogada la voz en un nudo que apenas salía de su garganta. Álvaro, veintidós años, sobredosis. Hora de su muerte: veintitrés treinta, nochebuena. Me estremecí al oírla, y comencé a latir dentro de aquel informe, mientras veía su rostro, aún más triste, aún más bello, gritándole entre líneas que yo seguía allí, parpadeando por ella. Sus lágrimas cayeron sobre el ratón. El historial se cerró y me apagué en la comisura de sus ojos. Antes sentí su alma, aprisionada de nuevo en la rutina.

 

 

PREMIOS Escríbeme una foto (Enero)

La entrega de premios se llevó a cabo durante el programa cultural y literario Palabras en Vuelo, organizado por la Asociación Escritores en Rivas en colaboración con la Concejalía de Cultura y Fiestas de Rivas Vaciamadrid y la Librería Las Hojas. Se realizó el lunes 17 de enero de 2022, a las 19:30 h. en la Sala Marcos Ana. Centro Cultural Federico García Lorca de Rivas Vaciamadrid.

El tema tenía que girar en torno a la imagen propuesta.

PRIMER PREMIO

ORIGINALES Y COPIAS, de Esther Ligero

Le gustaba dibujar y pintar desde siempre. Con once años retrató a su padre, un sargento rígido y cruel que no soportaba sus amaneramientos y que nunca hubiera seguido sus pasos militares.

Retrató después a su profesor, con su cara encendida y descargando la regla en las yemas de sus dedos y muchos otros vecinos, engreídos e imbéciles, que lo llamaban “el tonto del pueblo”.

Almacenaba todos los cuadros en el ático de un palacete abandonado, hasta que, la casualidad, puso fin a su afición. Unos mozalbetes husmearon su refugio y, perplejos, pudieron ver un hálito siniestro en el rostro de todos los lienzos. Golpearon accidentalmente la pared y se desmoronó parte del tabique, dejando al descubierto un cuerpo incorrupto.

La autoridad pudo, poco después, comprobar que todos aquellos cuadros no eran sino los retratos de los modelos tapiados “in situ”.

 

SEGUNDO PREMIO

EL DESVÁN, de Jacinto Avendaño

El señor Escámez ha sido una figura importante en el mundo del arte en esta primera mitad del siglo XX. Tuvo una vida de éxito en los negocios y en lo sentimental. Vivió apasionadamente y su gran amor al arte le hizo completar una excelente colección de lienzos de artistas italianos y flamencos.

En el ocaso de su vida conoció la escasez y las penurias. Su único refugio fue un lúgubre desván donde amontonaba lo único que le quedaba; solo se ocupaba de mover, admirar, contemplar sus cuadros: su tesoro.

Mi trabajo en la clínica psiquiátrica consiste en ordenar su mente, compartimentar todos sus recuerdos, hacerle salir de ese bucle mental que le atormenta, y frenar así sus brotes psicóticos para poder evitar proceder a una lobotomía.

De izda. a dcha.: José Luis Escudero, Sayago Langa, Jorge Brasal, Ricardo Virtanen, Delia Arevalillo, José Guadalajara, Juan Font, Ana Fran, Susana Fraile, Luis San José, Esther Ligero, Jacinto Avendaño y Roberto Barbeito.